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Make up viajero

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“Mujer linda es la que viaja”, ese es nuestro lema!
Creo que no hay mujer que se vea más linda que cuando hace eso que la apasiona, porque la hace liberar endorfinas de felicidad. En mi caso, como viajera, nunca me veo tan linda como en las fotos donde estoy conociendo el mundo… no se si será por la sonrrisota, alegría que me brota por los poros, o todas esas nuevas experiencias que estaba incorporando, pero definitivamente me encanto cuando estoy viajando!
He viajado como mochilera, como valijera, y a veces hasta medio rastrera también, pero nunca perdí la coquetería, y mucho menos la ganas de llevar poco peso en la mochila o la valija.
Por eso decidí reunirme con Agus, y hacerle todas esas preguntas sobre el make up que no nos puede faltar a la hora de viajar. Agustina Blumetti es artista plástica, caracterizadora recibida por el Teatro Colón, y además, una amiga a la que admiro muchísimo! Así que, quien mejor que ella para sacarse algunas dudas?

Estos son algunos de los tips sobre make up que nos dió Agus para la hora de viajar:

Cuidados (para todo tipo de viajeras)

Es ideal (aunque resulte a veces imposible) comenzar el viaje bien descansada para tolerar las horas de vuelo, en caso de que tengamos que subir a un avión. Es muy importante la hidratación constante, y también les recomiendo (este tip lo sumo yo) llevarse gotitas para las que se les resecan mucho en los vuelos como a mi.

Limpieza: el agua micelar es una básico, sirve para limpiarse la cara todos los días, la cantidad de veces que lo necesites , y es tolerable para cualquier tipo de piel, por más sensible que la tengas.

Hidratación: en caso de que tengas piel muy seca y necesites humectarte, te recomendamos una neblina hidratante, agua termal, o algún splash que contenga manzanilla o te verde, para que te refresques constantemente y cuides a la piel de posibles rojeces. Recomendamos la neblina de Laca, que la podés conseguir en la tienda online de Agustina Blumetti Make up Studio, www.agustinablumettistudio.mitiendanube.com/

Protección: otro indispensable es el protector solar, y no solo para cuando estas viajando, hay que usarlo siempre! Colócatelo por lo menos 20 minutos antes de exponerte a los rayos UV, si no hace efecto. Y cuando la abuela te diga “cuidate nena, que el sol está muy fuerte”, hacele caso.

Vamos a dar recomendaciones para tres tipos de viajeras:

Mochilera

Podés usar un protector solar con tonalizador, así te cuidás la piel y tenes algo de color, llevando un solo producto.

Llevate un labial neutro, puede ser un rosado o un nude, y usalo tanto para hidratarte los labios, como para darle un poco de color a las mejillas. Este es otro 2 en 1, ideal para zafar en una noche de conquista viajera.

Usá material descartable, como algodón o hisopos, para distribuir. Lo vas descartando a medida que avanza el viaje y cada vez va ocupando menos lugar en tu mochila.

No te olvides el espejo! Parece una pavada, pero a veces cuando viajamos, los baños de los campingso hostels, no tienen, y aunque hoy por hoy tenemos las cámaras de los celulares, nunca llegan a ser tan cómodas como un buen reflejo.

Valijera (por placer y por trabajo)

Además de los cuidados básicos que ya te contamos, en este caso es muy importante que lleves algunas cositas más, sobre todo si vas a asistir a algunos lugares más formales, o tenés alguna que otra reunión laboral.

En este caso sumamos:

Máscara de pestañas.

Delineador en fibra, es más cómodo, y no tenés que llevar sacapuntas.

Trío de sombras en colores neutros. Cuáles son? Los tierras, nude y vainillas.

Podés sumar un fijador diluyente, para utilizarlo en tu sombra y evitar llevar el delineador. Ojo, en este caso no te olvides de llevar un pincel!

En cuanto a piceles, si decidis llevarlos, que sean los básicos; uno para delineado de ojos y otro para boca. El resto se puede remplazar con hisopos y luego los descartas.

Rouge en dos tonos, unos más claro para el día, y otro más oscuro para la noche. Este único cambio nos puede ayudar a transformar un make up informal, en uno mucho más interesante para la night , sumando intensidad en las sombras, y remarcando el delineado.

Qué hacemos con el maquillaje en los destinos en lo que hay mucha humedad?

Es muy importante la limpieza de nuestra piel. Si no tenés grandes problemas, lo mejor es que dejes tu piel al descubierto, pero si tenés algún evento especial y no querés dejar de estar arreglada, deberías que utilizar bases con un gran contenido de polvo, para que tu piel se mantenga lo más seca posible. Otra opción son los iluminadores, que vienen en color dorado o bronze, y le agregan un touch de luz a tu piel sin sobrecargarla demasiado.

Playera

Para las que viajan en cruceros o son fanáticas de la playa, no hay tono más lindo que el de la piel cuando recién se está bronceando. Pero si sos fanática de la base, y no podés dejar de usarla, tené en cuenta que vas a necesitar llevarte un color uno o dos tonos más oscuros que tu color de piel original para que se balancee con el nuevo bronceado.

Bonus track: te recomendamos particionar los frascos de todos los productos posibles en potecitos más chiquitos para evitar sobre peso, y cubrir los cerramientos de los mismos con film para evitar posibles derrames. No te olvides que en el avión no están permitido llevar más de 100 ml en la valija de mano, si no, no te olvides de despacharlo!

Podés ver el video de la entrevista en nuestro IGTV de Instagram!

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Viví los 365 días del año como si estuvieras viajando

Creo que con esta frase empezó todo, y por eso me encanta que sean las primeras palabras que escribo en este blog. Surgió a mis 23 años, en una sesión de terapia, cuando estaba recién llegada de un viaje de mochila por la costa uruguaya. Estaba recostada sobre el diván verde de mi psicóloga froideana, cuando le cuento que me había percatado de que en mi vida cotidiana no lograba ser tan feliz como lo era en mis viajes. Sentía que solo 15 días o un mes al año eran los que vivía plenamente; los disfrutaba desde la mañana hasta la noche, los problemas parecían no tener importancia, y me sentía más auténtica que nunca. Al regreso de mis aventuras el hechizo solo duraba un par de semanas más, y la vuelta a la rutina, el estrés del tranporte público, y mi trabajo, me devolvían a mi felicidad media.

Ante este planteo, mi psico, me hizo una pregunta muy simple… ¿Qué es eso que te hace tan feliz en los viajes que podrías hacer también en Buenos Aires?
Por un momento mi cabeza se quedó en blanco, y lejos de haberme dejado de funcionar el cerebro, se había dado uno de esos “clicks” de los que tanto hablan los psicólogos. Sin querer, en la vorágine de ciudad, del día a día, y el deber que hacer, yo me estaba poniendo un montón de limitaciones sobre mis deseos porque me parecían premios que eran merecidos luego de 350 días de trabajo arduo. ¿Quién inventó esta ley? Nadie. Entonces adelante!

A partir de ese enero empecé a prestarle atención a esas cositas que amaba hacer como viajera, que podía trasladar a mi vida local.
Junto con un montón de viajer@s de esta comunidad, encontramos 10 maneras de vivir los 365 días del año como si estuvieras viajando, y acá te las compartimos:

1 – Rompé con la rutina. Este no es un consejo para todos, ya que hay muchas personas a las que les agrada, y hasta logran instalarla dentro de un viaje de aventura. Si sos de l@s mí@s y el hecho de esperar lo mismo cada día es algo que te quema la croqueta, entonces desestructúrala. En mi caso fui un poco extrema y decidí dejarlo todo y volcarme a hacer algo totalmente independiente donde yo manejo mis horarios. Pero si trabajás en relación de dependencia, y tu trabajo es muy te limita mucho, podés llevarlo a cabo una vez que estás fuera. Proponerte hacer todos los días una actividad diferente y que te guste, o como nos dijo Constanza, preguntate que deseas y hacelo. No importa el día de la semana que sea, acordate que cuando estamos viajando un lunes puede ser sábado, y viceversa.

2 – Escucha música y cantá muy fuerte. No hay como cuando vas en la ruta con el auto y pasan ese tema que te vuelve loca y lo cantás a todo pulmón, como si nadie te estuviera escuchando porque los 3 gatos locos que te acompañan están pegando alaridos a la par tuya. Lo mejor parte es cuando comenzas a creer que estas entonando, y que pucha, no valió la pena haberle comido 7 años paraa ser contadora, porque con el canto ya estabas. Te cuento la verdad? La mayoría de las personas no cantamos bien, ni siquiera en la ducha, pero lo disfrutamos tanto, que nos importa un bledo que el de al lado se haya dado cuenta de que cantamos “Suave” 3 notas más arriba. Que siga sin importarnos. Cantá! Canta mucho todos los días, es un cable a tierra hermoso.

3 – Juntate con tus amigas o familia más seguido. Con mis amigas tenemos una frase para cuando alguna está muy atareada y con ganas de canceler (si, porque en todos los grupos siempre hay una que cancela), y es “comer vas tener que comer”. No es necesario hacer el evento del año, pero que diferencia hay entre ocupar tiempo comiendo sola, que tirar un paquete de fideos al agua con tus amiga? La amistad y las familia son sanadoras, y tienen la capacidad de borrar todo el estrés de cualquier día laboral.

4 – Salí a pasear con ojos de turista. Hace poco mi amiga Sol me dijo, “estoy conociendo a un catalán, y podés creer que no conoce La Sagrada Familia??”, a lo que respondí, “¿ Vos alguna vez entraste al Colón?”. Pucha! Queremos salir a conocer el mundo y tenemos construcciones de la ostia a un bondi de distancia. Caminemos mirando hacia arriba, observando la hermosa arquitectura, y entremos en cada uno de sus detalles, no los dejemos pasar. Y que hay de los colores? Pasamos media hora decidiendo el color de una cartera y no nos damos cuenta que podemos dar un paseo por caminito y encontrar toda la paleta Pantone en una sola mirada. Observemos, observemos muchos, y cuando creamos que ya lo hemos descubierto todo, cambiemos de camino y rompamos una vez más con la rutina para descubrir algo nuevo. Hagamos de nuestro propio lugar, un verdadero walking tour.

5 – Conocé gente. Porqué entramos y salimos del edificio con un “hola” respetuoso y pasitos acelerados para no tener que dialogar? Cuando estamos de viaje le sacamos charla hasta al señor que coincide con nosotros en el ascensor del hostel, y hasta nos alocamos cuando escuchamos un acento argento en plena Inglaterra como si nos hubiésemos encontrado con nuestro hermano de pura casualidad. Rompamos con eso, hablemos más, que intercambiar un par de palabras no nos va a significar un gran compromiso, y seguramente va a resultar super enriquecedor. Otra manera de conocer gente la propone Liz, que nos invita recibir viajeros viajeros de todo el mundo por Couchsurfing en casa. Que mejor que alojar un parisino y transportarte en una charla a los secretos más escondidos de Montmartre?

6 – Sacá fotos, muchas. Me acuerdo que cuando era chica, viajaba en colectivo hacia el colegio y desde el bondi veía un montón de momentos dignos de fotografiar y no tenía una cámara para hacerlo. Hoy somos beneficiados con el don de la tecnología y sus celulares, no los desperdiciemos. El arte de capturar instantes, está en el arte de observar, y mirar con ojos de turista.

7 – Empezá a vivir el viaje desde el primer día. Creo que el viaje comienza desde que se decide un destino. No importa si es de acá a tres años, ese viaje ya existe porque está en mi cabeza. Por eso, como dijo Maggie, una foma de empezar a vivirlo, es empezar a planearlo de a poquito todos los días; armar tu itinerario, un check list de tu maleta, leer referencias… y por lo menos, aunque sea media horita todos los días, nos trasladamos a otro lugar del mundo.

8 – Reviví tus viajes en tu memoria. Si ya tuviste la posibilidad de viajar, no hay mejor que cada tanto transportarse a esos lugares que nos hicieron felices, y dejaste guardados en el disco duro para un momento de relajación. Y qué mejor que reunirse con quienes los hiciste, y rememorar esas anécdotas imposible de olvidar.

9 – Comé rico. Vengo de una familia tana que canaliza los festejos y las angustias en la comida. Nada mejor que una buena panzada para brindar por la felicidad, y también para calmar tristezas. En mi concepto la comida es un mimo, y no hay demostración más grande de afecto para mi que alguien me cocine. Entonces, porque no nos mimamos un poquito todos los días y nos damos el placer para comer algo rico? Por que cuando estamos de vacaciones no hay dieta que aguante, salen churros a lo loco y todo se respeta bajo el cartel de “a la vuelta me cuido”. Bueno, no tendría que ser tan así, aguanten los churros en la playa siempre, pero nos podemos comer uno cada tanto en nuestro día a día también. Pau nos contó que para sentir que está viajando, se prepara unos tremendo desayunos como los de los hoteles, y me encanta! Decime si no te despertás con otros ánimos si sabés que te espera semejante bufete?

10 – El más importante: apreciá lo simple. Recordá que en algún momento lograste ser feliz solo con un cielo, las personas queridas, y con un mate en la mano.

Este es un post colaborativo, que nunca se podría haber llevado a cabo sin la colaboración de tod@s las viajer@s que me ayudaron en su armado: Paula Barrera, Camila, Karina, Constanza Cardarelli, Hacia el infinito y más, Maggie Rey, Nicolás García, Yany lanzone, Liz Cantor, Eugenia Garbi, Belu Cod, Flor Braca, Romina Baez, Pauli Andrea, Mariela Kaul, Martina Morato.
Gracias locales!